Entrevista Viento Divino

Entrevista a Lucio Balduini

Un vendaval de música

Por Germán Andrés y Diego Lenger | Publicado: Set. 17, 2012, 5:59 p.m.

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Conversamos con Lucio Balduini, autor del exquisito Viento divino, Disco del Mes para octubre. Aquí, las respuestas, las ideas hechas palabras del guitarrista y compositor.

¿De dónde sopla el viento divino?

Del sur, de la Patagonia. Sopla fuerte e invade la soledad del paisaje. Viento divino también es una posible traducción de la palabra de origen japonés kamikaze. Y sin duda hace referencia al gran maestro Luis Alberto Spinetta (Kamikaze, disco de Spinetta de 1982). También creo que el significado de la palabra kamikaze hace referencia a la música que hacemos, que muchas veces es un gran salto al vacío, y una entrega total hacia algo en lo que creemos profundamente. Y me gusta pensar en Spinetta como eso, «viento divino». Que nos atraviesa y nos llena de vida.

¿Cómo se grabó el disco y en cuánto tiempo? ¿Hubo mucha edición o es más crudo?

El disco se grabó en vivo en estudio. Los cuatro tocando al mismo tiempo y en una misma sala. Y lo hicimos el lunes 19 de diciembre del 2011. Esto no hubiera sido posible sin el aporte de nuestro ingeniero estrella, Facundo Rodríguez. Es invisible en el estudio; llegás, armás tus cosas, y casi sin querer ya estás grabando. Eso es impagable, y se lo debemos a Facu. Igualmente hicimos mucho trabajo de edición. En febrero, con Jesús Fernández volvimos al estudio para hacer sobregrabaciones de guitarras eléctricas, acústicas y algunos sintetizadores. Durante la mezcla además trabajamos con el sonido del Rhodes. Y en este sentido, el aporte de Facundo fue clave. En todos los temas el Rhodes tiene un tratamiento diferente. Para ver la ficha técnica completa del disco, donde hay más detalles, pueden visitar: www.luciobalduini.com.ar.

¿Cuáles influencias sentís que son más fuertes en tu música?

La influencia de todos los músicos con los que he tocado, definitivamente. He tenido el privilegio de participar en proyectos con músicos muy importantes para mí. Y eso ha quedado impreso en mi música. En el caso de este disco, podría nombrar por ejemplo a Fer Isella: después de la experiencia con Fer, el sonido del Rhodes apareció en mis canciones. A Guillermo Klein: ensayar y absorber la música de Guille es como ver el futuro. En dos temas hay referencias directas de su música. En Sueño canción hacemos uso de sus Filtros, y en Ambiente laberinto de su Vuelta modal. Al Mono Fontana: libertad, todo es posible, infinitas texturas. Sería imposible describir todo lo que podés aprender en una tarde con el Mono. Y seguiría enumerando experiencias, pero no quiero aburrirlos.

¿Quedó afuera algún tema de Viento divino?

Por diferentes motivos quedaron tres temas afuera; un tema con el grupo, un tema en dúo con Jesús, y una versión para guitarra de una obra del Mono Fontana, Bahía carmesí.

¿Cómo reclutaste a los músicos que grabaron?

Sucedió naturalmente. Mientras la música iba llegando, también llegaban los músicos. Tocamos mucho juntos en diferentes proyectos. Con Pipi Piazzolla compartimos muchas experiencias en el grupo de Guillermo Klein, Nico Sorín y Mariano Sívori. Y desde el día en que lo conocí, empecé a escribir música para él. Eso se escucha en todo el disco. Pipi es energía; siempre positivo y con un pie en el futuro. Y lo mejor es que es tremendamente exigente. Jesús es como un hermano. Crecimos juntos, fuimos juntos a la escuela, compartimos muchas aventuras de esas que son imborrables. La primera vez que me junté a tocar con alguien fue con Jesús. A los 13 años, yo todavía no tenía una guitarra eléctrica, apenas una criolla. Me acuerdo que tocamos los dos temas que yo me sabía. Eso duró cinco minutos, y después Jesús me enseñó los acordes que me faltaban en otras canciones. Él ya tocaba muy bien. Igualmente se resistió a los teclados. Él quería tocar piano y nada más; pero un día se compró un teclado y ese mismo día le mandé los temas. Mariano Sivori me invitó a participar de su primer disco, No dogma, y durante los ensayos previos al disco yo le mostré algunas ideas en las que estaba trabajando. Su devolución fue instantánea, me dijo: trae algo de eso y lo tocamos en los conciertos. Y así fue como cobraron vida muchos de los temas de este disco. Mariano es un músico implacable y el ser humano más generoso que conozco.

¿Qué crees que pasó o cambió entre Lucecita, de 2007, y esta obra actual?

Pasaron seis años. Muchas experiencias. Lucecita se manifestó en Barcelona, y Viento divino en Buenos Aires. Creo que la música de este disco es más sustanciosa. Hay más desarrollo, y eso es algo en lo que trabajé mucho. Lucecita es más compacto y sintético. Pero realmente creo que hay un hilo conductor, creo que ahora toco un poco mejor la guitarra también; espero que se note.

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